
Cómo detener realmente el chirrido de los frenos
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas pastillas de freno no dejan de hacer ruido? Por lo general, esto se debe a la forma en que se curan esas pastillas. Si utiliza hornos convencionales, en realidad está calentando las pastillas desde el exterior hacia adentro. La superficie se endurece demasiado rápido, lo que hace que los gases y materiales volátiles queden atrapados en su interior. Esto genera una diferencia de densidad entre la superficie y el núcleo de la pastilla. Cuando esto ocurre, los niveles de fricción se vuelven inestables, y se produce ese chirrido ensordecedor que vuelve loco a todo el mundo. Hacer que el calor llegue más profundamente Para solucionar este problema, utilizamos radiación infrarroja de onda corta. Piense en ello como si fuera un calentamiento profundo, en lugar de simplemente un aire caliente. En lugar de solo calentar la superficie, la radiación infrarroja penetra directamente en las resinas fenólicas y las fibras metálicas. Impacta en las moléculas de toda la pastilla al mismo tiempo. Como el núcleo se cura a la misma velocidad que la superficie, la densidad permanece uniforme. Sin deformaciones ni grietas. Solo una pieza sólida y estable. El truco para lograrlo Para que esto funcione, no se puede usar cualquier tipo de lámpara. Se necesita una alta densidad de vatios. No estamos intentando calentar las pastillas lentamente; sino que queremos enviar energía directamente al centro de la masa. Pero hay que tener cuidado con la velocidad de calentamiento. Si se acelera demasiado, se dañará el material. Es necesario encontrar un equilibrio. Generalmente, recomendamos un proceso de calentamiento gradual: lo suficientemente lento como para mantener el material en buen estado, pero lo suficientemente rápido como para mantener el proceso en marcha. La complicación La radiación infrarroja es increíblemente rápida. Supera en velocidad a los hornos convencionales. Pero aquí está el problema: todo depende de la línea de visión. Si las pastillas están demasiado cerca unas de otras o si la cinta transportadora está ligeramente desalineada, se producirá un efecto de “sombra”. Básicamente, algunas pastillas no pueden recibir la luz de las lámparas, por lo que no se curan adecuadamente. Hay que prestar mucha atención al espaciado y al alineamiento. Si la disposición no es adecuada, la calidad del producto se verá afectada.