
Dejen de luchar con tubos infrarrojos individuales
Seamos honestos: comprar lámparas infrarrojas individuales para el calentamiento previo al templado del vidrio es algo muy complicado. Se pierden muchas horas conectando los cables, alineando y probando cada uno de los tubos. Es un trabajo tedioso que ralentiza todo el proceso.
Decidimos dejar de vender solo las piezas y comenzar a ofrecer soluciones completas. En lugar de una caja de tubos, le proporcionamos módulos de calefacción ya listos para usar. Están diseñados para encajar perfectamente en sus hornos existentes, sin complicaciones.
Por qué la forma es importante
Si trabajan en el sector del vidrio, saben cuán difícil es lograr una distribución uniforme del calor. Si no se hace bien, se generan estrés térmico antes del proceso de enfriamiento.
Utilizamos lámparas de cuarzo con ondas cortas, ya que permiten transmitir el calor rápidamente a través de la superficie del vidrio. Pero el verdadero secreto está en la forma de las lámparas. Al darles una forma que se adapte al arco de su máquina de templado, eliminamos esos molestos “puntos fríos” que se producen cuando se intenta utilizar lámparas rectas en un diseño curvo. Así, todo funciona mejor.
Menos tiempo en conexiones eléctricas, más tiempo en producción
Piense en los módulos listos para usar como kits “plug-and-play”. Las lámparas, reflectores y cables ya vienen incluidos en una sola unidad.
No tiene que preocuparse por cada conector ni por si los cables se dañarán con el tiempo. Nosotros nos encargamos de todo lo relacionado con las conexiones eléctricas antes de que el producto salga de nuestra fábrica. Cuando llega el módulo, solo necesita instalarlo y conectarlo; listo.
Esto suele reducir el tiempo de configuración en aproximadamente un 60%. Eso significa que su equipo puede recuperar muchas horas de trabajo.
El equilibrio adecuado
Aquí está la parte complicada: se necesita alta potencia para mantener tiempos de procesamiento rápidos. Pero si se aplica demasiada potencia a través de un tubo curvo, hay riesgo de dañar los extremos de la lámpara. Si los sopladores de refrigeración no son suficientemente potentes, esos electrodos se quemarán mucho antes de tiempo.
Nos dedicamos a equilibrar la potencia por centímetro. El objetivo es alcanzar la temperatura deseada del vidrio rápidamente, sin dañar los componentes.
Le proporcionamos todo el hardware necesario, además de un sistema de mapeo térmico. Obtendrá un sistema que funciona desde el primer momento en que lo encienda, así sus técnicos podrán dejar de pasar sus fines de semana en tareas de mantenimiento interminables.