
Cómo evitar que el calentador del baño se convierta en un peligro
Cuando eliges lámparas de infrarrojos para el baño, debes pensar no solo en cuán calientes pueden llegar a estar. En un ambiente húmedo, los verdaderos enemigos son la humedad y las fluctuaciones térmicas. Si simplemente colocas un elemento calefactor estándar en la zona de la ducha, te estás exponiendo a problemas.
Para estar seguro, necesitas dos cosas: un grado de protección IP44 y vidrio de cuarzo adecuado.
Hablemos del grado de protección IP44.
Básicamente, esto significa que la carcasa está diseñada para impedir la entrada de cualquier partícula sólida mayor a 1 mm. Además, puede resistir el impacto del agua desde cualquier ángulo.
Piensa en tu baño: es un lugar donde siempre hay vapor y agua salpicando por todas partes. Si el agua llega hasta los conectores eléctricos, puede causar una descarga eléctrica inmediata. Eso no es nada bueno. El grado de protección IP44 asegura que la electricidad permanezca dentro del filamento, donde debe estar.
Y luego está el vidrio.
El problema es que el vidrio estándar no soporta cambios bruscos de temperatura. Si una gota de agua fría cae sobre una superficie a 500°C, el vidrio puede romperse. Eso es lo que ocurre debido a las fluctuaciones térmicas.
Por eso utilizamos vidrio de cuarzo resistente a explosiones. Este tipo de vidrio no se expande ni se contracción mucho cuando la temperatura cambia drásticamente, por lo que no se rompe. También funciona como última línea de defensa: si el sello falla o el filamento se daña, el vidrio de cuarzo evita que la presión interna destruya la lámpara. Así, el calor permanece dentro y tú estás a salvo.
Algunos puntos importantes:
Las lámparas de cuarzo de alta potencia se calientan rápidamente. Por eso, no puedes instalarlas directamente sobre paneles de plástico, ya que estos se deformarán. Debes dejar algo de espacio entre ellas o utilizar un disipador de calor adecuado.
Otro consejo importante sobre el cableado: aunque el grado de protección IP44 es útil, solo es la mitad de la solución. Es necesario contar con un interruptor GFCI. Asegúrate de que tu interruptor pueda manejar cargas inductivas elevadas; de lo contrario, tendrás que ir al panel eléctrico cada pocos días para reiniciar el interruptor.