
¿Por qué sometemos a las lámparas de los baños a pruebas extremas?
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Entre el vapor que se genera al tomar una ducha caliente y el frío repentino cuando se abre una ventana, se crea un ambiente propicio para que los dispositivos fallen. La mayoría de las lámparas simplemente no pueden soportar ese tipo de cambios bruscos de condiciones ambientales. Por eso no nos limitamos a fabricar estas lámparas infrarrojas y esperar lo mejor. Las sometemos a pruebas de envejecimiento en condiciones de humedad y calor extremo. En otras palabras, hacemos todo lo posible por dañarlas antes de que lleguen a su hogar.
La lucha contra el “punto de rocío”
El problema es este: cuando una lámpara se calienta mucho y luego entra en contacto con aire húmedo, la humedad se adhiere al vidrio y a las partes eléctricas. Es como si hubiera una pequeña tormenta dentro de la lámpara. Si existe incluso una pequeña grieta en el sello, la humedad puede infiltrarse y dañar el filamento de tungsteno. ¡ boom! Oxidación instantánea. La lámpara deja de funcionar. Utilizamos estas pruebas para simular años de exposición a la humedad en pocas semanas. Elevamos los niveles de humedad al límite absoluto para ver dónde fallan los sellos. Si la lámpara falla en nuestro laboratorio, entonces no llegará a su baño.
El punto débil: las conexiones
Por lo general, la lámpara no falla en su interior, sino en las conexiones. Cuando la corrosión afecta los terminales, se crea resistencia. Esa resistencia se convierte en calor… pero no es un calor beneficioso, sino uno que puede dañar la carcasa de plástico de la lámpara o hacer que se active el disyuntor. Exponemos las conexiones a spray de sal y humedad para asegurarnos de que los recubrimientos resistan realmente. Después de estas pruebas, comprobamos la tensión. Si la resistencia aumenta aunque sea un poco, toda la partida de lámparas es descartada.
Una realidad rápida
Bueno, ningún sello es perfecto para siempre. Podemos hacer que estas lámparas sean extremadamente resistentes, pero no son mágicas. La ventilación sigue siendo importante. Si está en un baño pequeño sin circulación de aire y las paredes están húmedas, la humedad se acumulará rápidamente. Con el tiempo, el vidrio de cuarzo podría volverse algo turbio. El calor es intenso. Asegúrese de que su lámpara esté diseñada para soportar la cantidad de vapor que genera.